
Split (Multiple)
Ciertamente el cine de M. Nigth Shyamayan tiene un toque de interés aunque siempre me ha parecido que el contenido es menos que el envoltorio con el que guarda sus regalos.
A menudo me parece un cineasta irregular que suele trabajar con guiones que van desde lo realmente novedoso (El sexto sentido, el Protegido, Wayward Pines o la película que nos ocupa) hasta lo realmente ridículo como Airbender.
Este cineasta indio no llego a entrarme por el ojo derecho justo porque su primera película vista en España, "El sexto sentido", que trabajaba con la perspectiva del cine de fantasmas desde el punto de vista de estos últimos se adelantó (o eso dijeron ellos) a la propuesta de Alejandro Amenábar, "Los otros", totalmente superior a la anterior, por mucho que algunos digan lo contrario.
Lo más reciente de este director en llegar a nuestras pantallas es "Split", (Múltiple en la versión en castellano).
A través de los tráileres que fui viendo antes de su estreno lo primero que me enganchó es la presencia en la película de James McAvoy. No voy a ocultar la admiración por este joven actor británico, absolutamente camaleónico, capaz de retomar el papel del profesor Carlos Xavier en la nueva saga de los X-Men y poder convivir tranquilamente con la figura del gran Patrick Stewart. En la película que nos ocupa le dejan un personaje que es un anhelo para cualquier actor pues le permite meterse en la piel de al menos 5 personajes distintos. Estos personajes destilan todas aquellas emociones que se pueden ver en una gran pantalla, crueldad, amor, inocencia, simpatía, cinismo, locura, miedo.....; y todas ellas conviviendo bajo una misma piel e intercambiándose en la pantalla a velocidad de vértigo.
En segundo lugar la película me enganchó porque se centra en un retrato clásico, un poco exagerado, de un trastorno enmarcado como psicopatológico en la biblia de la Psiquiatría, los manuales DSM IV y V. El trastorno que trata la película es el trastorno disociativo de personalidad. Este trastorno ha dado no pocos antihéroes de ficción literario o cinematográfico y para ello baste recordar a Norman Bates de Psicosis o el Dr. Jeckill y Mr. Hide de Stevenson.
La parte descriptiva de la película suele definir con bastante acierto los rasgos de este trastorno, aunque el número de personalidades que conviven, 23 más una, me parecen ciertamente exageradas. Es muy acertada la descripción de las personalidades más fuertes que acaban por adueñarse de las más débiles incluso de la personalidad primigenia del sujeto. También parece tener visos de realidad los trastornos en la infancia como origen del problema, la tendencia a la autodestrucción así como la presencia de características o potencialidades diferentes en cada personalidad que son olvidadas cuando se salta a la siguiente.
La película dentro de su parte descriptiva necesita de otros alter ego y los tiene. Por un lado está el papel de la psiquiatra, papel magistralmente interpretado por Betty Buckley, y que es la encargada de centrar a McAvoy intentando que las personalidades destructivas se mantengan en el lado oscuro y no encuentren el foco de luz, así como es la encargada de intentar integrar las personalidades para que lleguen a ser una. Sin embargo también es la que introduce un concepto en la película que explicaremos más adelante y que hace que la película no sea simplemente un relato de un trastorno con ribetes de thriller y llegue a ser una película fantástica.
El otro alter ego del protagonista son las 3 jóvenes que secuestra y con las que mantiene una relación de poder-seducción. Especialmente una de las jóvenes será la que acabe entrando en la mente del psicópata y llegue a la personalidad primigenia, aunque sin mucho éxito, dado que el lado oscuro ya ha vencido.
Esta relación entre McAvoy y las 3 jóvenes dota al film de la suficiente dosis de acción, suspense y terror para que la película se la pueda considerar inicialmente como un thriller con psicópata incluido.
Pero Múltiple se guarda un as en la manga y es la presencia en pantalla de la personalidad número 24 que es la que confiere a la película la etiqueta de película fantástica.
La gran pregunta que se hace el director es si el trastorno que define no es sino la oportunidad que tiene una especie para mutar, para evolucionar, para llegar a tener una personalidad con capacidades tan extraordinarias, tanto físicas como psicológicas, que ni la suma de las otras 23 podrían imaginarse.
El caso es que según el film, quién supera el egocentrismo puede ser la persona que desee, sin límites. Por ello, un ciego con TID podría ver según cuál fuese la personalidad dominante en cada momento, lo mismo que un diabético podría no tener esa enfermedad si la identidad predominante no la desarrollara.
En el caso que nos ocupa la personalidad numero 24, la bestia, se define como algo nuevo, mayúsculo, único, sobrehumano y que acaba incluso reconociendo personas que pueden tener potencialidades como congéneres suyos (en la película el personaje de una de las jóvenes secuestradas).
La gran traca final de la película la dejo a interpretación del espectador. Solo decir que acaba con un cameo de Bruce Willis protagonista de El Protegido.
Tendremos una futura película de Héroe que ha encontrado por fin a su Villano. Mr Shyamayan nos los dirá.
ntroduce un texto aquí...
